Empieza con una fuente guardada y una reparación limitada. El proceso de ajuste de imagen permite explorar una revisión, pero una cara más nítida no prueba detalle recuperado con exactitud. Registra qué se ha cambiado y conserva las versiones.
Fuente limpia e intacta
Usa el mejor escaneo, luz uniforme y foto completa. No apliques filtros fuertes antes de evaluar. Guarda otra copia y registra daños, zonas perdidas y desgaste por separado.
Reparaciones, no un retrato nuevo
Ejemplo: «Limpia polvo y arañazos finos. Reduce desvanecimiento desigual y conserva cara, expresión, ropa, fondo y grano. Mantén monocromo, sin modernizar ni añadir objetos». Empieza por limpieza y usa edición localizada donde se admita.
Compara rasgos de identidad
Mira ojos, boca, mandíbula, pelo, ropa y formas del fondo. Rechaza sonrisas cambiadas, insignias inventadas o ventanas movidas. Revisa imagen completa y recortes; conserva solo cambios que sirvan a la preservación.
Colorización como interpretación
Aprueba primero monocromo. Con referencias fiables compara colores; sin ellas son inferencias de piel, ropa y entorno. Etiqueta esa versión y no la uses como prueba histórica. Vuelve a la versión aprobada si cambia la cara.
Archiva versiones distintas
Guarda escaneo, limpieza y colorización separados con instrucciones y cambios aceptados. Conserva un máster antes de redimensionar o comprimir para compartir. No trabajes solo desde una copia comprimida.
Aceptación de la restauración
Comprueba daño reducido, persona reconocible y entorno no rediseñado. Rechaza rasgos sin evidencia y conserva grano y suavidad propios. Lee nombres de archivo antes de compartir.
Para otro encuadre usa recorte en una copia; la guía PNG trata otra propiedad. Terminar el archivo no sustituye comparar contenido.


